Fiscalía exige prisión perpetua por el ataque lesbofóbico en el barrio de Barracas
Acusación y querella solicitan la pena máxima contra el imputado por la masacre de Barracas, al considerar acreditado el hostigamiento previo por la orientación sexual de las mujeres.
El proceso judicial por el atroz ataque cometido contra cuatro mujeres en el barrio porteño de Barracas entra en su fase decisiva. Durante la ronda de alegatos, tanto la fiscalía como las partes querellantes coincidieron en solicitar la pena máxima para el único acusado, argumentando que la masacre estuvo impulsada por un desprecio manifiesto hacia la orientación sexual de las víctimas, según reportó la Agencia Presentes.
La acusación exige encuadrar el caso como crimen de odio
Los acusadores manifestaron ante el tribunal que el expediente cuenta con pruebas suficientes para sostener que el imputado actuó impulsado por el prejuicio y la discriminación. En sus exposiciones finales, los representantes del Ministerio Público y de las familias demandaron que la sentencia final incorpore formalmente las figuras agravantes de femicidio y lesbicidio.
De acuerdo con la información del caso recabada por la Agencia Presentes, los alegatos dejaron al descubierto la existencia de un patrón de agresión constante previo al trágico desenlace:
- Hostigamiento reiterado: Se dieron por probadas las conductas de acoso y violencia verbal que el agresor ejercía cotidianamente contra las residentes de la vivienda.
- Prejuicio hacia la orientación sexual: Las partes acusadoras demostraron que los ataques no fueron hechos aislados, sino motivados directamente por el rechazo a la identidad de las víctimas.
- Acreditación de pruebas: La fiscalía consideró que los testimonios y peritajes presentados a lo largo del debate oral dejan sin margen de duda la premeditación y el trasfondo de odio en la conducta del procesado.
Expectativa por una sentencia ejemplar
El reclamo central de las querellas apunta a que el Poder Judicial no aborde el expediente como un homicidio múltiple convencional, sino que reconozca explícitamente el componente de odio identitario en el fallo. Para las organizaciones que acompañan el proceso y las representaciones legales, una condena de esta magnitud sienta un precedente fundamental en materia de derechos humanos y protección para el colectivo LGTBIQ+.
Tras la formulación de los petitorios de pena, el tribunal analiza los elementos expuestos para redactar la sentencia. La resolución no solo determinará la responsabilidad penal del imputado y los años de reclusión, sino también la calificación jurídica definitiva del ataque que conmocionó al barrio de Barracas.