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Ley Prestianni: el retroceso que amenaza a la comunidad LGBT+ en Perú
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Ley Prestianni: el retroceso que amenaza a la comunidad LGBT+ en Perú

Perú debate una ley que eliminaría agravantes por crímenes de odio hacia personas LGBT+, un peligroso retroceso regional.

Redacción ElChatGay.net6 min de lectura

En Perú, la comunidad LGBT+ y sus aliados enfrentan una de las amenazas más serias a sus derechos en los últimos años. La llamada "Ley Prestianni" —un proyecto legislativo que busca eliminar las agravantes por orientación sexual e identidad de género en los crímenes de odio— ha encendido las alarmas no solo en el país, sino en toda la región hispanohablante. Esta iniciativa, de aprobarse, representaría un retroceso histórico en la lucha contra la violencia motivada por prejuicios, dejando a las personas LGBT+ en una situación de mayor vulnerabilidad.

¿Qué propone exactamente la "Ley Prestianni" y por qué es peligrosa?

Presentada en el Congreso peruano, la "Ley Prestianni" (oficialmente conocida como Proyecto de Ley N° 05255/2022-CR) busca modificar el Código Penal peruano para eliminar la orientación sexual y la identidad de género como circunstancias agravantes en delitos contra la vida, el cuerpo y la salud. Actualmente, el artículo 46 del Código Penal reconoce que, si un crimen es cometido por odio hacia la víctima debido a su orientación sexual o identidad de género, la pena debe ser mayor. Esta disposición es clave porque:

  • Reconoce la gravedad específica de los crímenes de odio, que no solo afectan a la víctima directa, sino que envían un mensaje de terror a toda la comunidad LGBT+.
  • Refuerza el compromiso del Estado con la protección de grupos históricamente discriminados, alineándose con estándares internacionales de derechos humanos.
  • Actúa como disuasivo para potenciales agresores, al dejar claro que la motivación discriminatoria tendrá consecuencias legales más severas.

La eliminación de estas agravantes no es un tecnicismo legal: es un retroceso simbólico y práctico. Implicaría que, ante la ley, un asesinato por homofobia o transfobia tendría el mismo peso que un crimen sin motivación discriminatoria. Esto no solo invisibiliza la violencia estructural contra las personas LGBT+, sino que podría fomentar la impunidad, al restar importancia a la motivación del odio en los procesos judiciales.

Los argumentos a favor de la "Ley Prestianni" suelen basarse en narrativas desinformadas, como la supuesta "ideología de género" o la idea de que estas protecciones generan "privilegios". Sin embargo, los datos desmienten estas afirmaciones. Según el Informe Anual de Derechos Humanos de Personas LGBTI+ en Perú (2023) de la organización Promsex, el 68% de las personas LGBT+ encuestadas reportó haber sufrido algún tipo de violencia o discriminación en el último año. Además, el Observatorio de Crímenes de Odio LGBT+ registró 17 asesinatos por motivos de odio en 2023, una cifra que, según activistas, podría ser mayor debido a la infradenuncia.

Un golpe a los avances logrados y un riesgo para la región

Perú ha tenido avances significativos en derechos LGBT+ en la última década, aunque aún insuficientes. En 2017, el país aprobó la Ley de Identidad de Género (Ley N° 30904), que permite a las personas trans cambiar su nombre y sexo en documentos oficiales sin requisitos médicos. Además, en 2020, el Tribunal Constitucional reconoció el derecho de las parejas del mismo sexo a inscribir a sus hijos nacidos mediante técnicas de reproducción asistida. Sin embargo, la "Ley Prestianni" amenaza con desmantelar parte de este progreso, enviando un mensaje de que los derechos LGBT+ no son prioritarios.

El impacto de esta ley trascendería las fronteras peruanas. América Latina y España han sido escenario de una polarización creciente en torno a los derechos LGBT+. Mientras países como Argentina, Uruguay, España y Colombia han avanzado en leyes de matrimonio igualitario, identidad de género y cupos laborales trans, otros han retrocedido o estancado. Ejemplos recientes incluyen:

  • Hungría y Polonia, donde se han aprobado leyes que prohíben la "promoción" de la diversidad sexual y de género, influyendo en discursos similares en algunos sectores políticos latinoamericanos.
  • Paraguay y Guatemala, donde no existen leyes contra la discriminación por orientación sexual o identidad de género, y los crímenes de odio rara vez son investigados con perspectiva de diversidad.
  • México y Chile, donde, a pesar de avances legales, la violencia contra personas LGBT+ sigue siendo alarmante. En México, el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra Personas LGBT+ registró 87 asesinatos en 2023.

En este contexto, la aprobación de la "Ley Prestianni" podría inspirar iniciativas similares en otros países, especialmente en aquellos donde los discursos conservadores ganan terreno. Por eso, organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han expresado su preocupación, recordando que los Estados tienen la obligación de proteger a las personas LGBT+ de la violencia y la discriminación.

La resistencia de la sociedad civil y el llamado a la acción

Frente a esta amenaza, la sociedad civil peruana no ha permanecido en silencio. Colectivos como Más Igualdad Perú, Fédération LGBTI de Perú y No Tengo Miedo han liderado campañas de incidencia política, movilizaciones y acciones legales para frenar la iniciativa. Una de las estrategias más efectivas ha sido visibilizar las historias de víctimas de crímenes de odio, como la de Azul Rojas Marín, una mujer trans cuyo caso de tortura y violencia sexual fue llevado ante la CIDH, resultando en una sentencia histórica en 2020 que ordenó al Estado peruano reparar a la víctima y adoptar medidas contra la discriminación.

Además, la comunidad internacional ha mostrado su apoyo. En marzo de 2024, más de 50 organizaciones de derechos humanos de América Latina y Europa firmaron una carta abierta dirigida al Congreso peruano, instando a rechazar la "Ley Prestianni" por considerarla contraria a los compromisos internacionales del país en materia de derechos humanos. La carta destacó que Perú es Estado parte de la Convención Americana de Derechos Humanos y que, como tal, está obligado a garantizar la protección de todas las personas sin discriminación.

Para quienes desean sumarse a la resistencia, hay varias formas de actuar:

  • Informarse y difundir: Compartir información verificada sobre los riesgos de la "Ley Prestianni" en redes sociales y conversaciones cotidianas.
  • Apoyar a organizaciones locales: Donar o colaborar con colectivos LGBT+ peruanos que trabajan en incidencia política y acompañamiento a víctimas.
  • Exigir a las autoridades: Contactar a congresistas peruanos para expresar rechazo a la iniciativa, especialmente a aquellos que aún no han definido su postura.
  • Unirse a movilizaciones: Participar en marchas, plantones o acciones simbólicas organizadas por la comunidad LGBT+ y sus aliados.

La lucha contra la "Ley Prestianni" es también una lucha por el futuro de los derechos LGBT+ en la región. Cada avance logrado ha sido el resultado de años de activismo, y cada retroceso amenaza con borrar ese progreso. Como dijo una activista peruana en una reciente protesta: "No pedimos privilegios, pedimos lo mismo que cualquier persona: el derecho a vivir sin miedo". En un momento en que la igualdad sigue siendo una batalla global, la solidaridad y la acción colectiva son más necesarias que nunca.

¿Te preocupa esta situación? ¿Has visto iniciativas similares en tu país? Únete a la conversación y comparte tus reflexiones en el chat de la comunidad de ElChatGay.net, donde personas de toda España y Latinoamérica se informan, apoyan y organizan para defender los derechos LGBT+. ¡Tu voz importa!

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