México: madres buscadoras usan el Mundial 2026 para exigir justicia
Madres de desaparecidos en México convertirán el Mundial 2026 en altavoz de su lucha por justicia.
El Mundial de Fútbol 2026 está a la vuelta de la esquina. Mientras la FIFA y los países sede —México, Estados Unidos y Canadá— pulen los últimos detalles para recibir a millones de aficionados, un grupo de mujeres en México prepara una estrategia que trasciende el deporte: convertir el torneo en un altavoz para exigir justicia por los más de 114,000 desaparecidos registrados oficialmente en el país. Para ellas, el evento no es solo un espectáculo global, sino una oportunidad única para visibilizar una crisis humanitaria que no puede esperar al pitido final.
Las madres buscadoras, colectivos integrados principalmente por familiares de personas desaparecidas, han anunciado acciones concretas para mantener viva la atención sobre esta tragedia. Su consigna es clara: "La pelota regresa a casa, pero nuestros desaparecidos siguen sin volver". Con esta frase, difundida en redes sociales y en reuniones con autoridades, buscan contrarrestar el efecto de distracción masiva que suele generar un evento de esta magnitud. "No estamos en contra del Mundial, pero no podemos permitir que el país se vista de fiesta mientras miles de familias seguimos buscando a nuestros seres queridos", explica una integrante del colectivo Buscando Desaparecidos México, quien prefirió mantener su identidad en reserva por seguridad.
El Mundial como plataforma de denuncia
Las estrategias planeadas por las madres buscadoras son tan diversas como creativas. Entre las acciones confirmadas hasta ahora destacan:
- Intervenciones en espacios públicos: Durante los partidos, realizarán performances artísticas y protestas pacíficas en plazas y estadios, con mensajes como "México tiene más fosas que goles".
- Campañas en redes sociales: Usarán hashtags como #DesaparecidosEnElMundial y #MéxicoSinFosas para viralizar testimonios y exigencias de justicia.
- Alianzas con equipos locales: Buscan acuerdos con clubes de fútbol para exhibir mensajes en estadios o en las camisetas de los jugadores durante los entrenamientos.
- Minutos de silencio: Han propuesto que se guarden momentos de reflexión antes de los encuentros, una iniciativa que ya ha generado debate en sectores del gobierno y la organización del torneo.
Estas acciones no son nuevas. En 2018, durante el Mundial de Rusia, colectivos similares intentaron visibilizar su causa, pero la distancia geográfica limitó su impacto. Ahora, con partidos programados en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, la cercanía les da una plataforma más directa. "El mundo estará mirando a México, y eso nos da una ventana que no podemos desperdiciar", asegura una integrante de Buscando a los Desaparecidos de Nuevo León.
Una crisis que no da tregua
El contexto en el que se desarrollará el Mundial 2026 es desolador. Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), México cerró 2023 con 12,377 nuevos casos, la cifra más alta en la última década. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos advierten que el número real podría ser mucho mayor, ya que muchas familias no denuncian por miedo a represalias o desconfianza en las autoridades.
La violencia contra quienes exigen justicia es otro factor alarmante. Según Amnistía Internacional, al menos 40 integrantes de colectivos de búsqueda han sido asesinados en los últimos años. Esta situación ha obligado a muchas madres a operar en la clandestinidad, con protocolos de seguridad que incluyen cambios constantes de rutas y reuniones en lugares no públicos. "El Estado ha fallado en garantizar justicia, así que ahora usamos las herramientas que tenemos: la visibilidad internacional y la presión social", señala una vocera del colectivo Madres Buscadoras de Sonora.
La elección de México como sede del Mundial —la primera vez que el país alberga el torneo desde 1986— ha sido celebrada como un logro diplomático y turístico. Pero para las madres buscadoras, también representa una oportunidad para exponer las fracturas del país. "Mientras se invierten millones en estadios y seguridad para el evento, las fosas clandestinas siguen apareciendo y las investigaciones siguen estancadas", denuncia un comunicado del colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México (FUNDEM). Esta contradicción no es menor: según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2023 se registraron 1,124 fosas clandestinas en el país, un promedio de tres al día.
Un llamado al mundo
Para las madres buscadoras, el Mundial 2026 no es solo un evento deportivo, sino un momento clave para exigir acciones concretas. Entre sus demandas principales destacan:
- La creación de una comisión independiente para investigar las desapariciones forzadas.
- La implementación de protocolos de búsqueda inmediata en casos de desaparición.
- El fin de la criminalización de los colectivos de búsqueda.
- La protección integral para las familias que buscan a sus seres queridos.
"No queremos que el mundo solo vea los goles. Queremos que vea las fosas, los expedientes olvidados y las madres que siguen buscando con sus propias manos", resume una activista en un video difundido por Agencia Presentes. Su mensaje es claro: la justicia no puede esperar al pitido final.
El próximo 11 de junio de 2026, cuando la pelota ruede en el Estadio Azteca, México vivirá dos realidades paralelas. Por un lado, el espectáculo global del fútbol; por el otro, el dolor de miles de familias que siguen buscando respuestas. La pregunta es: ¿logrará el Mundial ser algo más que un evento deportivo para el país?
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