Chicago Boystown y el orgullo del Medio Oeste: guía para visitantes
Chicago tiene dos barrios gay históricos —Boystown y Andersonville— y uno de los Prides más grandes de Norteamérica. Guía completa para viajeros LGBT+.
Si alguien dice que Chicago no tiene escena LGBT+ es que no ha paseado por North Halsted Street. Boystown —oficialmente Lakeview East— fue el primer barrio gay reconocido legalmente por una ciudad norteamericana en 1997, y hoy sus cientos de metros de bares, restaurantes, tiendas y espacios comunitarios siguen siendo el corazón visible de una comunidad enorme y muy activa. Las esculturas de arcoíris de acero en los extremos de la zona son el símbolo más reconocible del barrio.
El Chicago Pride Parade de junio es uno de los mayores del mundo, con más de un millón de asistentes congregándose en Lake Shore Drive junto al lago Michigan. El recorrido atraviesa Boystown y termina en Lincoln Park, y los edificios y apartamentos del trayecto se llenan de espectadores desde horas antes. Para quienes lo visiten por primera vez: llegar temprano es esencial.
Andersonville, a un par de kilómetros al norte, fue el barrio lésbico histórico de Chicago y hoy tiene una mezcla queer e intergeneracional muy interesante. Sus bares y cafeterías son más tranquilos que los de Boystown pero igualmente acogedores. El barrio tiene también tradición sueca —herencia de la inmigración de principios del siglo XX— y una serie de restaurantes y mercados que merece explorar.
Chicago es una ciudad extraordinaria más allá de su escena queer. El Instituto de Arte (uno de los mejores museos de EE.UU.), el Museo Field de historia natural, el Navy Pier con vistas al lago, la arquitectura del Loop, el blues de Muddy Waters y la pizza deep-dish hacen de Chicago una de las ciudades más completas del país. Los vuelos directos desde España son escasos pero hay conexiones cómodas vía Nueva York, Miami o Londres.