Las mejores series LGBT+ en Netflix este mes
De Heartstopper a Young Royals: las series queer que no te puedes perder en Netflix este mes.
La noche del estreno de Heartstopper en Netflix, el hashtag #NickYCharlie se coló en los trending topics de medio mundo. No era para menos: la serie británica, basada en el cómic de Alice Oseman, logró algo raro en el catálogo LGBT+ de las plataformas: ser tierna sin caer en el cliché, diversa sin forzar etiquetas y, sobre todo, llegar a un público que va desde adolescentes hasta quienes peinamos canas. Este mes, Netflix no solo mantiene viva esa magia, sino que suma nuevas historias que merecen un maratón con palomitas y el móvil en silencio.
Lo que sigue en pantalla: estrenos y joyas ocultas
Si Heartstopper (temporadas 1 y 2) sigue siendo tu refugio de los domingos por la tarde, este mes Netflix añade capítulos a otras series que ya tienen su legión de fans. Sex Education, por ejemplo, cierra su ciclo con la cuarta temporada, donde Eric (Ncuti Gatwa) y Adam (Connor Swindells) navegan su relación con una honestidad que escasea en la ficción adolescente. Spoiler: hay besos en baños de instituto, pero también conversaciones incómodas sobre expectativas y futuro.
Para quienes busquen algo más adulto, Élite —sí, esa que empezó como un teen drama y terminó siendo un culebrón queer— estrena su séptima temporada. Aunque el elenco ha cambiado más que los looks de un concursante de Drag Race, la serie mantiene su esencia: drama, traiciones y un triángulo amoroso entre Isadora, Dídac y Nico que promete más tensión que un corsé de RuPaul.
Pero no todo es repetición. Young Royals, la serie sueca que arrasó en 2022, regresa con su segunda temporada. La historia de amor entre el príncipe Wilhelm (Edvin Ryding) y Simon (Omar Rudberg) se complica con intrigas palaciegas y un secreto que amenaza con explotar en la cara de ambos. La química entre los protagonistas es tan real que hasta el rey de Suecia debería tomar notas sobre cómo modernizar la monarquía.
Fuera del armario (y del algoritmo)
Netflix tiene un problema recurrente: su algoritmo a veces es más predecible que un final de telenovela. Por eso vale la pena rescatar series que no siempre aparecen en las recomendaciones, pero que son joyas para la comunidad. Atípico, por ejemplo, tiene a Casey (Brigette Lundy-Paine), una adolescente no binaria cuya historia se desarrolla con una naturalidad que debería ser obligatoria en todas las series. No hay grandes discursos, solo una chica viviendo su vida, y eso, en 2024, sigue siendo revolucionario.
Otra perla es Special, una comedia creada y protagonizada por Ryan O’Connell, un guionista gay con parálisis cerebral. La serie, basada en sus memorias, mezcla humor ácido con momentos de vulnerabilidad, como cuando Ryan confiesa que su mayor miedo no es su discapacidad, sino que lo vean como "un proyecto de caridad". Es corta (dos temporadas), pero cada episodio deja más huella que un tatuaje en el Pride.
Y si lo tuyo es el terror, Chambers —aunque cancelada tras una temporada— merece una oportunidad. La trama, que mezcla posesión y misterio, incluye a una pareja de mujeres (Uma Thurman y una actriz cuyo nombre el algoritmo parece haber olvidado) cuya relación es tan central como lo sobrenatural. No es perfecta, pero es de esas series que te hacen gritar "¡por fin!" cuando ves una escena de sexo lésbico que no está filmada para el male gaze.
Lo que falta (y lo que sobra)
Netflix ha mejorado en representación, pero aún tiene asignaturas pendientes. Series como Orange Is the New Black marcaron un antes y después, pero hoy echamos en falta más historias trans masculinas, personajes no binarios que no sean solo "el amigo queer" y tramas que exploren la interseccionalidad sin caer en estereotipos. También sobran los finales precipitados: ¿alguien más lloró cuando Everything Sucks! fue cancelada tras una temporada? Porque nosotros sí.
Eso sí, hay algo que Netflix hace bien: dar visibilidad a producciones internacionales. Series como Elite (España) o Young Royals (Suecia) demuestran que las historias LGBT+ no tienen fronteras. Incluso La casa de las flores (México), aunque con sus altibajos, logró normalizar la diversidad en un género —la telenovela— tradicionalmente conservador.
Así que este mes, entre el trabajo, los exámenes o la resaca del fin de semana, hazle un hueco a estas series. Y si ya las has visto todas, siempre queda el plan B: volver a ver Pose en otra plataforma y soñar con que Netflix algún día la rescate. Mientras tanto, ¿cuál es tu maratón LGBT+ favorito? Porque en el chat de ElChatGay.net siempre hay alguien dispuesto a recomendarte esa serie que te hará reír, llorar o gritar "¡esto es mi vida!".